Reeducación nutricional
¿Es posible irse de vacaciones y cuidarse?
La pregunta del millón llega a la consulta de los nutricionistas cuando se acerca el momento de viajar y lo asociamos con incompatibilidad frente a nuestros objetivos de salud. La preocupación generalizada suele ser el aumento de peso durante las ansiadas vacaciones, pero no queremos estar pendientes de lo que comemos y no deja de ser un quebradero de cabeza.
Comparto 8 recomendaciones para que disfrutes estas vacaciones alineándolas con tu objetivo de bienestar o control de peso:
1. Bebe agua
Hidratarse es fundamental para prevenir golpes de calor por su efecto en la regulación de la temperatura corporal, también es importante en la prevención y manejo de retenciones de líquidos y entre otras cosas, es refrescante. Si el agua sola no te dice nada, puedes añadirle limón, hierbabuena o pepino. ¡Pruébalo!
2. ¿Realmente quieres comida basura?
Se puede comer fuera de casa escogiendo opciones mucho más sabrosas y de mejor calidad nutricional. También se puede preparar un picnic rápido sin necesidad de caer en la compra de comida rápida o un contenido muy elevado en grasas de mala calidad. Tu cuerpo lo agradecerá y posiblemente, te sentirás mejor con tu decisión.
3. ¡Muévete!
Estés donde estés, seguro que hay lugares maravillosos por descubrir. Ponte tus mejores zapatillas y sal a dar un paseo. Recuerda evitar las horas de calor intenso y llevar siempre agua. Si lo prefieres, puedes practicar cualquier otro tipo de ejercicio que consiga mantenerte en forma física y mentalmente, el objetivo no debe ser quemar calorías.
4. Escoge el momento para el disfrute, desde la moderación y la permisibilidad
Los helados, dulces y las comidas densamente energéticas.. suelen estar presentes a lo largo de las vacaciones. Podemos encontrarnos con un conflicto entre lo que nuestro cuerpo y mente nos piden. Esto sucede por la implicación emocional que tiene el consumo de determinados alimentos. Aunque su consumo frecuente no se recomienda para mantener la salud, debemos y podemos darnos permiso y disfrutarlos en las ocasiones en que así lo decidamos, procurando escuchar a nuestro cuerpo cuando nos dice que tenemos suficiente. Practicar una alimentación consciente y equilibrar el resto de comidas del día o de la semana, puede ayudarnos a seguir sintiéndonos bien. Procura tener a tu alcance comida fresca y saludable para no llegar a este tipo de situaciones con demasiada hambre.
5. Toma fruta entre horas
¡No se me ocurre nada más refrescante y apetecible! La fruta te ayudará a controlar la sensación de hambre, a hidratarte, y en el caso de las frutas rojas y naranjas también contribuirán a preparar tu piel para el bronceado.
6. Escoge bien en los buffet libres
En los buffet libres siempre existen opciones saludables como pan integral, lácteos sin azúcares añadidos y fruta fresca, si hablamos del desayuno. La clave del buffet es que sirvas todo en un solo plato para visualizar lo que vas a comer, sin levantarte de nuevo a rellenarlo.
7. Cuidado con el alcohol
Las famosas calorías vacías vienen en forma de tinto de verano, sangría, cerveza o de preparaciones refrescantes. Procura beber poco, despacio y evitando las copas, los licores y las bebidas azucaradas.
8. Descansa y cuídate
Las horas de sueño reparador son imprescindibles y contribuyen en el correcto funcionamiento del metabolismo y el bienestar psicológico. ¡Descansa suficientes horas y cuídate!. Si lo deseas, nos vemos a tu regreso 😉 Reserva de cita
No puede haber descanso placentero sin previa fatiga, del mismo modo que no hay placer en la comida al no tener apetito.-Mariano Aguiló.

Furgoneta campera y surf
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